A dos mil millones de años luz…

Febrero 22, 2009 by venusina

Gente que sí

Octubre 7, 2008 by venusina

Estaba pensando en lo poco que escribo últimamente y no por falta de ganas sino de tiempo. Pensaba en el estrés que tengo, en todo lo que debo hacer y en los problemas personales que me impiden por el momento hacer lo que realmente quiero, en el dolor de cuello y espalda, los compromisos y en que todavía no termino de ordenar las cajas de mi tercera mudanza en lo que va del año. Pensaba en todo eso hasta que abrí el correo y leí este mail:

Estaba buscando a una amiga, en el google y apareció tu blog, y de puro curiosa me puse a leer… Desde la linda Capital de la Argentina, en una primavera preciosa y una noche muy luminosa te escribo, y porque nadie escribe para sí, y creo que tenés derecho que quien te lea te devuelva algo de lo que tomó…y ahí va: Querida coterranea, nunca dejes de escribir, es más…aparte del blog, largate a escribir con todo, sabés lo que es ese don de tener todas las palabras, como para el pintor, la paleta?.
amiguita, tengo 65 años, 3 hijas ligadas a la música, me dedico a la plástica…. alguna vez España me cobijó durante la dictadura, yo tenía en ese entonces 33 años, me dediqué a la venta de miniaturas de cerámica para poder comer y mandar a mis chicas al cole… en Barcelona, despues en Francia y felizmente volvimos, España tiene cuando se mezcla con la nostalgia, un resultado muy creativo, no sé si es tu caso, creo que sí…no lo desperdicies. La verdad es que amo tu generación, vino muy bien a este planeta, gracias

Juany

Fue un bálsamo a tanto desborde. No creo merecer tanto, ya que pocas pilas le he metido a este blog, pero está muy bien saber que hay gente que lee y que se toma el trabajo de responder. Gracias a las Juanys del mundo, que alientan sin más, sin preguntarte cómo, cuándo, ni por qué.

Como decíamos ayer…

Septiembre 22, 2008 by venusina

He vuelto después de una ausencia veraniega. He vuelto y aquí me pongo a cantar al compás de la vigüela, que al ave que lo desvela una pena extraordinaria como el ave solitaria, con su cantar se consuela. Decía que la Expo llegó a su fin y la semana pasada me regalaron una entrada para su último sábado, día de cierre de su agenda de conciertos con Andrés Calamaro en el anfiteatro. De todos los posibles artistas lo eligieron a él y no quería perderme la oportunidad de verlo en vivo, una cuestión pendiente desde chica, cuando estando en casa de unos amigos de mis padres, allá en Neuquén, veía cómo el hijo mayor y sus amigos iban a ver a “Los abuelos de la nada”. Esa tarde quise ser de pronto adolescente para poder saltar esa barrera que me dejaba fuera de aquello que se presentía emocionante y tribal. También era muy chica para asociar a Hebe Rosell con Andrés, pero todo aquello lo supe mucho después.

Ahora, en Zaragoza, pasada hace tiempo mi propia adolescencia, pude escucharlo en vivo. Llegué a las 4 de la tarde a la cola y me encontré con algunos amigos argentinos que estaban unos metros más adelante. El concierto estaba programado para las 23:30, pero la espera valió la pena. Andrés apareció de traje y echarpe con brillos, y arrancó, para desilusión de quienes esperaban “A los ojos”, con un tema de “La lengua popular”. Después de la segunda canción anunció que arriba (en el escenario) estaba soplando un viento algo “fresquete”. El cierzo lo estuvo bautizando en la fiesta maña pero por suerte abajo no lo sufrimos tanto. En alguna otra pausa mencionó con pesar la muerte de Guille Martín (quien falleció de cáncer en Zaragoza) y de uno de los trabajadores de la Expo, pero siguió “con esperanza” paseando el repertorio por varios de sus discos. Se puso el cachirulo a petición de los maños y hasta se tomó un mate para paliar el frío. A mitad del espectáculo anunció un invitado y apareció en escena Jaime Urrutia. Sí señores. Es difícil explicar la emoción de poder verlos juntos como escuchar “El calor del amor en un bar” y “Todavía una canción de amor”. También subió Niño Josele, con su guitarra andaluza para acompañar alguna canción. Terminó el concierto y nos encontramos con quienes no pudieron disfrutar el recital desde dentro y que no fueron pocos. El viento frío nos espitó al centro de la ciudad, a comer y a dormir para recuperarnos. Para mí esa fue la despedida de la Expo y más no puedo pedir. Cada cual tendrá, y esto es inevitable, amor, odio o indiferencia ante Calamaro. Me inclino por el amor, después de que sus canciones fueron marcado una muesca a lo largo de diferentes etapas de mi vida; personas, momentos, sensaciones, remansos en los que no he podido dejarlo fuera. Tampoco era mi intención. Como decíamos ayer, he vuelto, aunque sinceramente nunca me fui.

Siempre quiero más

Agosto 30, 2008 by venusina

No me digan nada, yo a la Juli le tengo respeto. Se me pegó está canción y la diseminé en el trabajo y entre amigas… y ahora tengo ganas de bailarla en la milonga. Bajofondo Tango Club y Julieta Venegas. Los hombres chito (que ya bastante tienen con meterles a Grinderman). Sólo para nosotras.

(mamá, papá; estoy bien, pero ya me conocen)

De Colonia a la Patagonia

Agosto 30, 2008 by venusina

No voy a pedir disculpas por el abandono momentáneo de este blog. Este verano es uno de los más movidos, sociales y cambiantes de mi vida así que el posteo verán que se redujo a una entrada semanal. Estas razones son las mismas que me hicieron conocer gente como Lisa, a quien hace muy poco hicieron una entrevista en el periódico de Aragón y cuenta desde su perspectiva de trabajadora en la Expo su experiencia. Claro que yo no la conocí por la Expo sino por amigos Erasmus en común. Hoy, antes de acordar para salir con otras amigas me dio el ok para postear la foto que le saqué en el balcón. Ella me dijo una vez “Recuerdo haber subido, en Neuquén, por una avenida hasta arriba, donde se veía toda la ciudad y otra más”. Hablaba de Plaza Las Banderas, donde a pocos metros hay un mirador desde donde se ve la ciudad de Neuquén y la de Cipolletti, tras el río. Lisa tiene una luz especial, es cálida y fresca al mismo tiempo y con la tana no dudamos en adoptarla el mismo día en que la conocimos.

La boheme

Agosto 29, 2008 by venusina

Para completar el ambiente de bohemia que me genera vivir sobre el corazón mismo de Zaragoza, que es El Tubo, con ese olor a fritanga y murmullo continuo, los acordeones con la música de Amelié y la basura que se junta durante el día en la puerta de la calle, hoy caímos con mi compañera de trabajo en que nos están reteniendo un 12% de IRPF. Nos miramos angustiadas como viendo en los ojos de la otra venir al mes de septiembre con mucha crudeza. La angustia duró hasta que me salió del alma un ¡Éramos tan pobres!  Hoy por supuesto ñoquis, 29 de mes; harina, agua y papas, no hay más que decir.

Tutti frutti

Agosto 17, 2008 by venusina

Extraño a mis ex compañeros de piso, así que los fines de semana me vengo para acá. Si no aparezco la tana me llama y me dice: “Vente y tomamos unos mates”. Lo malo de vivir con Erasmus es que se van, lamentablemente. Tres personas distintas me han dicho en días consecutivos que vea la película “L’auberge espagnole” (Una casa de locos la titularon en español), de Cédric Klapisch, al enterarse un poco cómo son mis días con ellos. Ayer encontré un bono descuento de Fnac que tenía desde hace tiempo y creo que podré llevarme la película casi gratis. Tengo muchas ganas de verla porque además actúa mi nuevo novio (já), Romain Duris, de quien les dejo un video donde se lo ve sonriendo en la película “El extranjero loco”. La tana ya me está apurando, feliz domingo gente.

Empanadas como la gente

Agosto 13, 2008 by venusina
   

Esto es para quienes buscan empanadas argentinas en Zaragoza: en El ángel del pincho están las mejores (sino las únicas) de la ciudad, sin duda. Acá están las chiquis que se comen hasta los pollitos de mar que nos regala Abel cuando nos portamos bien. Gracias por las empanadas!

 

Viernes

Agosto 8, 2008 by venusina

Vuelve TP!

Julio 27, 2008 by venusina

Anuncian que en agosto vuelven Los Trabajos Prácticos. No pueden dejar de ir a la página de TP y ponerse al tanto revolviendo el archivo antes del retorno. Es un viaje de ida.