La cuestión de la vecindad es un tema escabroso. España siente que Francia la mira por encima del hombro y a la vez ella mira por encima del hombro a Portugal que casi se cae al Atlántico en el mapa. España se jacta de haber sido invadida por los árabes y haberlos “echado”, pero al hacer ese ejercicio de memoria no tan difícil (puesto que la influencia árabe en toda su cultura es netamente palpable), olvida su colonización a Las Indias. La historia puede reducirse entonces a una invasión eterna, de un pueblo que sincretizó el mestizaje del autóctono y el bárbaro a otro pueblo que seguramente ha transitado el mismo camino.
Sin embargo las asperezas están más presentes con el vecino colindante, es por eso que los españoles llaman a los franceses gabachos despectivamente. Los gentilicios xenófobos comienzan por las escaramuzas históricas y terminan convirtiéndose -según el grado de progreso de la relación entre esos pueblos- en un redondo apelativo cariñoso, ¿me entendés gallego? Aquí pueden encontrar varios de esos gentilicios que pueblan el léxico castellano y otras lenguas. El que nunca pronunció ninguno… que tire la primera piedra.
Este post se lo dedico a todo aquel que un día se dio cuenta de que había odiado a su vecino por prejuicio y tradición. Musicalizan este post Los Berzas (se han disuelto hace años y no queda casi ninguno por Zaragoza) quienes nos acompañaron a cruzar los Pirineos con esta canción que es menester escucharla hasta el final. Bon voyage.
Etiquetas: Lorençe, Los Berzas, xenofobia

Mayo 16, 2007 a las 2:14 am |
Muchas veces existe una educación (según el medio) que predispone a una discriminación por religión (todo con ón), y es sorprendente cómo uno se da cuenta de eso cuando ya es adulto.
Recomiendo fervientemente leer a Foucault, “Historia de la sexualidad. Vol. 1. La voluntad de saber.”, donde desarrolla un par de conceptos bastante interesante: la biopolítica y el biopoder.
Mayo 16, 2007 a las 8:54 am |
Anotado Baterflai!
Justo escribi algo al respecto, aunque solo tres palabras, no sirvo para desenrollar conceptos. Me viene de perillas el tuyo.
En cuanto a la cancion…estan de la capocha, me encanta.
Mayo 16, 2007 a las 2:08 pm |
uhh, qué tiempos aquellos; “Vigilar y castigar”… me sentí en la facultad otra vez
Cuando uno se hace grande como decís Bater… ¿es que lee la realidad de otra manera porque le nace una nueva mirada de niño en rebelión contra los padres??? En fin, como sea debería leer “Historia de la sexualidad” porque no la tengo. Debería no, tengo ganas, que es muy distinto. Será careli?
Mayo 16, 2007 a las 7:17 pm |
todo esto que cuentas me parece muy interesante.. en América Latina también hay prejuicios y odios entre algunos países. Los argentinos detestan a los chilenos, y estos últimos, al menos en el Río de la Plata, tienen fama de mala gente, de que sólo piensan en la plata y que son ostentosos.
Los argentinos también tienen lo suyo y tienen fama de pedantes y vulgares.
Colombia y Venezuela también se detestan, por las luchas eternas de territorios y de límites.
saludos!
Mayo 16, 2007 a las 7:21 pm |
Venu, somos víctimas de la educación y de la sociedad. Hay sociedades que nos dan más posibilidades de rebelarnos contra su propio sistema de educación cuando somos adultos. Y así podemos evolucionar y si usamos, por ejemplo, alguno de los gentilicios que aparecen en el link, ya no hacerlo. Es más, luchar contra su uso cuando escuchamos a alguien usarlos.
Mayo 16, 2007 a las 10:52 pm |
Ese es el tema, algunas personas no se dejan corregir.
Es mas dificil que ponerle un calzoncillo a un pulpo.
El tacto queda de lado.
Mayo 16, 2007 a las 10:55 pm |
Luciano, pero hombre, te he visto desarrollar conceptos y con un humor que yo no tengo, no seas humilde, no te la creés ni vos!!!
(a no ser que eso se lo hayas dicho a Bater, es que soy un poco caída del catre, viste)
Mayo 17, 2007 a las 8:41 am |
En realidad iba adosado al comentario de Don Patrizio.
Es muy dificil decirle a alguien: no digas bolita, boluto. Se recalientan.
Mayo 17, 2007 a las 12:21 pm |
Doctora Yvonne, puedo tutearla?
Los argentinos tenemos fama de cualquier cosa menos de humildes y sobrios. Pero ahí está la cuestión; conozco muchos compatriotas humildes y sobrios que se tienen que comer (por decirlo de alguna manera) la generalización.
Desde que era chica jamás entendí por qué los argentinos criticaban a los chilenos. Por qué se veía ese resentimiento, como si estuviesen haciendo algo malo,no sé. Cuando crecí me di cuenta de que la gente que los criticaba era gente con muchos complejos y miedo.
Como dice Luciano Motonet, si encima les decís algo (a los que odian sin razón) se re calientan.
Me enojé, carajo mierda.
Mayo 17, 2007 a las 12:27 pm |
Pat, cómo luchar contra alguien que siente de esa manera! ¿Qué les vas a decir? “No nene/a, lo que pasa es que te enseñaron que el vecino es feo, sucio y malo. Que la culpa es siempre de los pobres, de los indios, africanos, de los otros, de la familia de tu novio, del vecino y de la concha de la lora. No te juntes con ellos a ver si te contagiás”.
:C