Entre la verborragia y la distensión por el vino intentamos homologar los recuerdos para concordar en que:
El empacho era la indigestión de una comida específica; por ejemplo sobresaturación de chocolate blanco. El retoño se siente mal, inapetente, apático, con náuseas, fiebres y en algunos casos diarrea. La cura podía hacerse de dos maneras:
1.- tirándole el cuerito: se lo tumbaba boca abajo en una cama, se le frotaba con talco o aceite para bebés la espalda y se iba pellizcando la piel hacia arriba como queriendo despegarla de la columna, progresivamente desde la base hasta casi la nuca. En ocaciones se escuchaba un ñic que solía doler un poco.
2.- el sistema de la cinta: este era más místico porque lo oficiaba algún vecino “entendido”. Se ubicaba frente al niño, le pedía que se apoyara un extremo de la cinta en el pecho y él iba recogiendo la cinta desde el otro extremo a trozos mientras rezaba en voz baja. La cinta podía ser de raso pero era común que usaran la de sastrería. Debía hacerse tres veces, en días consecutivos.
El mal de ojo sin embargo se diagnosticaba porque el niño no comía, no dormía, podía dolerle la nuca o la cabeza, lloraba sin causa aparente y presentaba nerviosismo. Se atribuía a que la mirada cargada de alguna persona le había afectado. No tiene que ver la intención pero era probable que las viejas le endilgaran envidia, para hacer el episodio más interesante. Aquí no había remedio casero, también debía ser curado por el chamán del barrio o más cercano. Entonces, el entendido uncía con aceite una cruz en la frente del niño (que si no lloraba era porque le parecía todo muy ridículo) mientras rezaba en voz baja y después dibujaba una cruz (volcando el aceite desde el recipiente) en el fondo de un plato de agua. Una de las formas de prevención es la típica cintita roja alrededor de la muñeca que ahora es muy in entre los adeptos a la Cábala. También se repetía el ritual tres días consecutivos.
El extranjero nos quedó mirando atónito. Lo que no sabía es que esas costumbres provenían de sus pagos, del esoterismo hebreo, cristiano y de otros lugares muy muy lejos de esa noche de costillar de vaca y chinchulines.
Etiquetas: cábala, empacho, kábala, mal de ojo
Mayo 22, 2007 a las 9:56 am |
Es la primera vez que alguien me explica claramente qué son esas dos cosas, ya que aunque parezca increíble siempre había escuchado hablar de eso pero nunca tuve nadie cerca que lo practicara. Interesante lo del mal de ojo…
Mayo 22, 2007 a las 12:25 pm |
Mis padres eran unos escépticos racionalistas, así que mi hermana y yo no nos empachamos nunca. Luego descubrí que la cura para el empacho es la solución de muchas madres que no saben ponerle límites al ansia de azúcar de los hijos.
Lo del mal de ojo lo escuché por primera vez cuando llevé a mi primer hijo a Buenos Aires. El chico tenía seis meses y era un bebé tan simpático que le sonreía a cualquiera que lo miraba. Una de mis amigas me aconsejó ponerle una cintita roja para que no lo “ojearan”. Yo siempre pienso que el mocoso tenía el antídoto en sí mismo.
Mayo 22, 2007 a las 2:33 pm |
Vengo a devolverte la visita. Y me voy chocho con tu blog. Felicitaciones. Así que cuando mi vieja le ponía la lanita roja a mis hijos… estaba practicando la Cábala? Nooo siempre dije que mi vieja era impresionante. Se adelantó a Madonna y para mejor, les curaba el mal de ojo… porque el empacho y el mal de ojo existen eh? De eso, doy fe. Saludos!
Mayo 22, 2007 a las 9:06 pm |
Mi abuela nos tiraba el cuerito.
Mayo 22, 2007 a las 10:50 pm |
Matías, de algo sirvió el post
¿Creías que el mal de ojo era conjuntivitis? XD
Supongo que son creencias o costumbres muy viejas. No sé cuánto había de sugestión porque la mente es una central bastante poderosa.
Ana, no me sorprende que hayas escuchado tan tarde esta expresión. Es una costumbre muy vieja e internacional. Los turcos la llaman Nazar. Los griegos Matiasma… en Asturias es muy popular una manito de azabache haciendo un cuerno como amuleto. Los egipcios también tienen al Ojo de Horus para protección.
No dejan de ser mitos populares, qué se yo.
Gato, gracias por devolverme la visita y por lo que me decís
Ahora tendré que devolverte la devolución de la visita y así infinitamente. ¡Claro que el empacho existe! Es indigestión, cuando te sentís blujjjjj, hastiado de algo que comiste y enfermo. El mal de ojo no sé…
quizás los bebés y niños son muy sensibles al ambiente. Ahora que lo pienso Madonna está grandecita para usar cintita roja!
Témpera, te dolía pero te gustaba?
Para mí eran mimos.
Mayo 23, 2007 a las 4:33 am |
Hola doña Venusina! Mi madre cura el mal de ojo y el empacho y la manera de curarlos solo puede enseñarse en noche buena, y tenés que aprenderlo antes de las doce, porque sino vas a tener que esperar al año que viene! Yo no le salí muy creyente en lo esotérico-místico-misterioso (uhUhhHuhhh -voz de fantasma, ja!) pero es creer o reventar (de dolor de cabeza o de panza). De todos modos, de chica prefería morir de hambre a que me tiraran el cuerito, con esa suerte de mezcla entre impresion y dolor que ay! Por suerte, ahora la bruja usa la cinta roja! Jajajaja.
Ahora, contestando… Ojalaaaaaaa! Ojalá fuese un dibujo personalizado del señor Liniers. No, solo me lo robé del libro de Bonjour, pero, es bastante oportuno.
Saluets, mademoiselle!
-Sole-
Mayo 23, 2007 a las 2:40 pm |
Agregote un par de terapias alternativas: curacion de verrugas con un grano de maiz que luego se enterraba en una maceta y curacioon de nervios y musculos por la precipitacion de semillas de trigo en un repiciente con agua.
Mi abuelo me habia curado la verruga de la rodilla pero no se iba.
Un dia me cai y se me salio al raspar la rodilla contra el asfalto y todos creyeron que habia sido obra de la curacion, pero yo no aclare para no romperles la ilusion. Todavia hago esas cosas.
La vieja Doña Magdalena curaba “los nervios” con las semillas de trigo.
Lo bueno de estos metodos es que son mas poderosos que Internet.
Me han curado el empacho (contra mi voluntad) desde Rosario!
Mayo 23, 2007 a las 10:27 pm |
juas, doña señora de Cinamomo, me ha dejado asombrada con tanto ritual! La pregunta es… si se corta la cinta roja qué pasa? Se pudre todo???
Lo del dibujito: me parecía que había sido el mismo Liniers que te lo había dedicado. Combina demasiado con tu blog!
Luciano, me hiciste reir con la anécdota de la verruga. Uno nunca quiere romperles la ilusión y se calla la boca. Por dentro pensás “pooobres”.
Ahora me nace otra pregunta ¿Qué es curar los nervios? Esa no la tenía. Tampoco la cura de empacho a distancia. Esto es todo un universo.
Mayo 23, 2007 a las 11:32 pm |
Lo de los nervios, musculos y/o tejidos del cuerpo fisico de la persona humana es asi:
Vas a jugar a las bochas y en el fragor de la batalla te da un tiron en la espalda y encima pisas mal y te haces pelota un tobillo.
Acto seguido no vas al medico, vas de Doña Magdalena (que dios la tenga en su gloria) y ella tira las semillas en un vaso con agua. De acuerdo a la posicion de las mismas te dira: tenes 3 nervios recalcados, un musculo desgarrado etc, etc, etc. Y despues con un par de oraciones determina el tiempo de curacion: en tres dias estas curado.
Eso es todo.
Lo del empacho es mas simple todavia. No hace falta estar de cuerpo presente para que se realizen todas estas operaciones. basta con que tu suegra y/o madre vaya del hacedor y ellos te curan a distancia.
A mi estas cosas ya me dan risa, pero no me rio de nadie, por respto, vio.
Lo peor es tener un padre racionalista y esceptico y una madre mas creyente que un peloton de curas.
Saludos.
Mayo 24, 2007 a las 4:49 pm |
La verdad que no se que pasará con la cinta, por las dudas no averiguarlo. Calculo que lo peor sería que te quieran agarrar a pellizcones en la columna!
Que bueno eso de curar los nervios! Yo hace una semana que estoy contracturada por llevar el morral lleno de cosas. Lástima lo de doña magdalena, dios se la habrá llevado para que le alivie las tensiones???
Mayo 24, 2007 a las 4:53 pm |
Bueno, cuando se la llevo tenia como 100 años, asi que ni nervios tendria ya.
No sabian lo de curar los nervios? Me parece que encontre un filon.
Mayo 24, 2007 a las 9:08 pm |
Se ve que la señora que conocí yo no sabía de método de las semillas.
Ella se curaba “los nervios” tomando bebidas alcohólicas.
Pobre, siempre decía “me dan unos nerviossss que no los calmo con nada”.
Junio 5, 2007 a las 9:14 pm |
Luciano, muy interesante lo de la cura de nervios. No lo había escuchado nunca. Por lo que contás del empacho… creo que a esta altura ya existirá la cura de on line.
XD
Señora de Cinamomo, las que llevamos morral pesado es porque nos gusta cargar con cosas por si las moscas. Habrá que aprender a llevar lo imprescindible (beldent sin azúcar).
Tempe, no se si se curaría pero por lo menos se olvidaba.