Muñecas bravas

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Hace unos años surgió entre las no tan jóvenes niponas el coleccionismo de las muñecas sucedáneas a las Blythe que habían nacido por allá en los ‘70, recicladas por la compañía de juguetes Takara. Como siempre, las no tan jóvenes de otros países siguieron a las niponas y la Blythe se convirtió en un objeto de adoración. Mientras la Barbie muestra unas medidas imposibles a escala real, la Blythe lo hace con una carente sinuosidad en su cuerpo y una cabeza tan desproporcionada como sus ojos, que cambian de posición y de color al tirar de una cuerda. Es llamativo el gesto siniestro que emula el desdén y la actitud melancólica que comenzaron a transmitir las modelos de pasarela desde hace más de 15 años, quizás por esto no pasó inadvertida para los grandes diseñadores quienes accedieron a vestirla, como tampoco para algunos profesionales de la fotografía que sucumbieron a esta Barbie con elefantiasis. Pero volviendo al hobbie, el rasgo más friki y su punto fuerte, consiste en la producción de books virtuales por sus dueñas; ellas las visten, arman un escenario interior o exterior y las fotografían para colgar el book en la red. Como todo hobbie que se precie también tiene sus reuniones y están quienes las llevan en sus viajes como es el caso de una turista que tras su paso por Argentina bautizó a una de sus muñecas como La Coca, por su parecido a La Coca Sarli.

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6 comentarios para “Muñecas bravas”

  1. Témpera Mental Dice:

    Me tenía preocupada tu desaparición.

    Así que con ropaje y casa nueva, muy bien ahí.

    En el blog de E encontré varias personas ocupándose de actividades como las relatadas.

    Menos mal que te encontré antes de la partida.

  2. Luciano Dice:

    Ah, eso, feliz mudanza.
    No entiendo lo de las muñecas…pero si hay gente que se dedica a recrear batallas enteras con muñecos de plomo es casi lo mismo.

  3. Rosario Dice:

    Me encanta esa muñeca, hace algunos años creo que fue sony , que las usó para una campaña publicitaria en Londres. También tengo un librito de una que las viste y viajó por el mundo sacándole fotos (una onda el enano de Amelie).
    Tienen un piolín atrás que si tirás les cambia el color de ojos (violeta, naranja y dos mas). Una está de muestra en el museo del juguete de londres.

    Feliz new blog!!!!!!! te quedó re lindo!

  4. venusina Dice:

    Tempe, y sí, dejé de andar on line para concentrarme en otras cosas, como por ejemplo las mudanzas, pero acá estoy, vivita y coleando. De todas maneras andaré rondando por ahí :-)

    Luciano, gracias, aunque no trajiste la bidú :D
    Me hiciste acordar a un amigo fanático del TEG que hizo del tablero una mesa y pintó los soldaditos y barcos. Casi me contagia pero yo en esa época prefería coleccionar boletos capicúa.

    Rosario, la muñeca provoca distintas reacciones, a algunos les gusta y a otros les da miedito. Si es de día me gustaría, pero me imagino encontrarme una de esas por la noche cuando me levanto a tomar agua y ayyy chucha (como diría wishina)! Otra que Chucky. No vuelvo a dormir.

  5. venusina Dice:

    Ro, me olvidé… gracias! Me quedó más prolijito no? Ya me había acostumbrado al patchwork que hacía con las plantillas en blogger. Al final hacía un desastre, así que mejor estas donde no meto mucha mano.

  6. Luciano Dice:

    Una vez me encontré un boleto capicúa cuando me tiré a dormir una siesta en la plaza Canadá, abajo del tótem, en mi primer visita oficial a Buenos Aires.

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